El proceso de reclutamiento y selección es una serie de pasos en el cual las empresas buscan y contratan al talento adecuado para cubrir un puesto de trabajo.

Inicia con definir el perfil de puesto, postular la vacante en diferentes medios, recibir distintos Currículos, hacer una primera evaluación del CV, agendar la entrevista, analizar a los entrevistados,  seleccionar el empleado a contratar, capacitar al empleado y por último dar retroalimentación del proceso a los candidatos.

Reclutar es una labor de sumo cuidado en cualquier empresa y es necesario contar con una estrategia y el personal adecuado para realizar dicha labor. Sin embargo, es común cometer errores en el proceso y a continuación te hacemos mención de algunos:

1.- Tener poca claridad del perfil de puesto:

Lo ideal es que toda empresa cuente con un perfil de puesto para cada vacante por cubrir. Una descripción del puesto es un documento donde se especifican las características, habilidades, actitudes, (trabajo en equipo, liderazgo, tolerancia a la frustración) entre otros datos.

Sin embargo, algunas veces no se cuenta con éste documento y sólo se hace una breve descripción del puesto. Las consecuencias de esta acción es que se postulen al empleo personas que no cuenten con las características requeridas y no se logren cubrir las vacantes en tiempo y forma.

2.- Proceso de selección muy largo:

Es importante considerar que las personas que se postulan a cualquier vacante necesitan el empleo y lo que buscan es una contratación inmediata.

Cuando el proceso se vuelve muy largo, es decir, citan varias veces a los candidatos para realizar pruebas psicométricas, entregar documentos o ser entrevistados; las personas se desesperan y no continúan en el proceso, buscan empleo en otro lugar y puede que ya tengan empleo para el momento en el que se vuelve a tener contacto con ellos.

Lo ideal es que el proceso sea corto pero efectivo para que la segunda vez que se comunique el Reclutador con el candidato sea para decirle, “Felicidades has sido aceptado, te esperamos el Lunes para trabajar.”

3.- Esperar que el candidato tenga las mismas habilidades que la persona anterior:

Se debe tener claridad que no hay 2 personas iguales en el mundo, por tanto, no se encontrará un candidato con los mismos conocimientos y potencial que la persona anterior que ocupaba el puesto. Pero sí se encontrará a una persona que cubra las necesidades y competencias para la vacante.

4.-No considerar el reclutamiento interno

Algunas veces la persona indicada para cubrir un puesto la encontramos dentro de la misma empresa, por ello debe considerarse primero un posible ascenso, se puede ofertar la vacante de manera interna y animar a los empleados a postularse, cuando una persona ya está familiarizada con el proceso y siente que merece ocupar el puesto pero no se toma en cuenta para un ascenso, se desmotiva y en el peor de los casos, renuncia.

Fijarse primero en “lo que hay en casa” puede llegar a ahorrar tiempo y esfuerzo en buscar al talento adecuado.

5.-No dar retroalimentación a los candidatos

Así como es valioso el tiempo que los reclutadores invierten en encontrar al personal adecuado, también el tiempo que invierten los candidatos en ser parte del proceso de reclutamiento es importante.

Si la vacante ya se cubrió, es indispensable comunicarse con los candidatos rechazados para comunicarles que no fueron seleccionados y agradecerles por su interés. Dicha acción refleja el profesionalismo de los reclutadores y más que ello, de la empresa.

En DAL Soluciones le apoyamos cubriendo sus vacantes en tiempo y forma, contamos con el personal y el proceso de Reclutamiento adecuado, si usted ha detectado áreas de oportunidad en sus reclutadores también podemos apoyarle con una Capacitación a su medida.

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